domingo, 5 de octubre de 2014

De cosas amenas

De cosas amenas.

Amenizaban las tardes de sombras largas en los bancos del parque forjados con años, las palomas que pululaban enajenadas alrededor de migas de manos viejas. El sol aterrizaba cayendo tras los hayas, haciendo sus patitas alambres encendidos y la mano vieja trocea que trocea el chusco.

Canto de la paloma que a melancolía suena,
chirría el triciclo del parvo de naturaleza medroso
y las  madres entre rumores
y risas amenizan su tarde yerma y longeva.
Eva con amenos ademanes
amenudo manosea su anillo anular,
como si quisiera anularlo,
doblarlo, sacárselo de ahí,
su vista no pierde el quejido agudo del triciclo,
al tiempo que atiende la parla plomiza de la vecina
y mira hacia la pérgola por si llega él,
con el sol sobre la sién y  el anillo puesto, recién.
Mujeres con mala edad, todo por hacer,
nada empezado,
desvelos diários por solo humo,
las perlas ni las ven.
Tener, tener, enseñar, poseer.
Del chusco ya no queda más que una tajadita,
recuerdos de viejo,
amenos,
todas las palomas muertas,
por los venenos.

Éxito

Gano solo de veros. El triunfo en la vida trae un ajetreo interminable. Has de correr hasta la siguiente estación, no dura ni una oración, corre, corre, un negocio más, una clienta babosa de dinero más, rápido, ahora al gimnasio, saco la perrita a pasear, harr, harr, se caga enseguida, su dinero costó enseñarla, recojo la caca, venga, venga, mientras la apaño en una bolsita con una diestra con la siniestra mando una un mensaje a mi mujer, -llego en 10, te quiero, besos-, los niños, hay los niños, tengo que recogerlos de la clase de golf, hoy han llegado tarde ya que la profesora de padel no ha llegado  a tiempo, solo me quedan diez minutos, voy en el cuatro por cuatro,  diez años para acabar de pagarlo, pero los negocios van bien, claro que lo del club, 800 al mes, me tiene algo desbordado, espero un aumento de sueldo, soy el mejor de la sección de exteriores, joder con los semáforos, para algunas personas debieran abrirse solo con aproximarnos, seamos realistas, no llegaré a tiempo a recogerlos y eso que la perra ha cagado y meado en el instante adecuado.
De la necesidad de vivir la vida a grandes zancadas, pasando a ritmo de galope ,uniendo un día con otro en una  sucesión insustancial y etérea, llegan vacíos negros en el alma, perderse la media hora de transición entre el sueño y el desayuno, en la que recibes pensamientos solo melosos, sentarse al atardecer sobre una piedra con tus hijos uno a cada lado, callados todos, con la luz anaranjada del sol marcando el candor en nuestros rostros, un paseo sin rumbo de la  mano por entre calles, una partida de cartas, un polvo no rápido, sin virtuosismo, no ingenioso, o sea uno normalito, de esos que luego te queda una mueca entre imbécil sonriente y amodorrado. En fin, parémonos todos, un ratillo para sentir, quietas las manos, para de menear esa pierna, cierra los ojos, quietud, mira para adentro, espera que la oscuridad se disipe ¿Qué ves? Eso que contemplas, querida, eres tú, con tus líneas y curvas, tus picos y tus fosas, eso ha de ser objeto de tu amor. Si tan solo me acercara a intuirme, hay amiga eso si sería un éxito.

Crisis de ausencia

De todos vosotros la ausencia
Dejáis un hueco, una estela
Todos sois dos
Dos oquedades que aguardan
Vuestros cuerpos lejanos
Dos de cabellos opuestos
De talle dispar
Pero de vacío igual
Inmenso
Habré de coleccionar
Esos Momentos
Habré de desterrar
Vuestro asiento
Vacío
Las noches de ausencia
En que alternan las melancolías
Mientras braman las olas
Sin vosotras,
Escucho las caracolas
Me susurran , tiernas
Sin las unas y
Sin las otras
Otras ausencias de espumas de mar
Plateadas por la luna .
Otras ausencias de sol
Y de leonas sonrientes
Otra y otra...y otra .
La Ausencia es en sí un placer
Para el bobo melancólico
Que se regodea con su pesar
Autocomplaciente
Pero...
La crisis de Ausencia es otra cosa
Es un vacío redondo y huero
Que de gran masa
pesa como un beso al muerto
Pesa como un trago de salitre
Pesa como una potente garra
Constriñendo la garganta
Pesa...
Ausencia de mi carne
Pesa...
Falta de mata de ébano,
Siempre sonriendo, siempre llorosa
Pesa...
Añoranza de sus pelos rubios
Sonrisa alegre, labios fríos
Pesa...
Ese andar danzarín , gacela
Pesa...
Esa amiga eterna , ausente,
Que nunca podrá ser amiga
Pesa...
Todas las ausencias y muchas más conforman el historial de mi melancólica senda
He llenado mi vida de huecos
Con la forma exacta de las personas
Que dieron su silueta
De vez en cuando se revuelven
Y me montan una fiesta
Una crisis de ausencias.