jueves, 24 de diciembre de 2015

Vida

Amo la vida
Desatada
O deslucida

La amo
En el espejo 
O reflejada

Es mi vida
Danzando
O ebrio
Callando
A puro grito

Vida revivida
Lagrimeando
O lamentando
La falta de tiempo
De llorar

Arañando vida
A los años
Acabándolos
Groseramente 
O delicadamente 
Empezándolos.

Vida generosa
O agradecida
Por contemplarla
Sin fianzas
Sin avales
Absurdos...
No pagará 
Nunca paga
Cobra
Se cobra los años 
Hasta agotarlos.

Vida pagada 
O cobrada
O recordada
U olvidada
Vida pasada
Vida vivida.

Querida vida
Con olgura
Alegrías y vapores
Me das
Vapores
De alientos alegres
delgados y rectilíneos 
Amores.

Vamos vida mía
Que caminante 
Solo
Taciturno 
Caminante 
Inherente al final del camino
La muerte 
Es evitable
Solo tú, vida
Eres lo que me ocurre.

Jamás he podido dejar de vivir, viene en mi la vida, me refleja, en las aguas límpidas y titilantes , de vuestras niñas.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Las diversas historias, los múltiples universos

Esas historias que nos viven,
esos caminos tangenciales,
las vivimos todas vivamente
y los caminamos al unísono 
no sabemos qué vida se cae
en cada camino.

La historia de madre,
de besos y manos suaves.
La historia de padre 
de sonrisas y miradas.
Historias de hermanos 
entrelazados de piernas y manos,
exhaustos, de pura risa.

Historias de caminos recorridos,
polvorientos y embarrados
al tiempo.

Los ojos ora de barro,
ora de polvo,
anegados por el viento
por el pasar de las hojas
del cuento.

Estamos levitando en el multiuniverso
cada uno vive en el suyo
y en cada universo rigen sus propias leyes
leyes que valen para uno
y para otro niegan
todos hechos de la misma materia
materia blanca, sustancia gris.

Cada universo recorre distintos caminos
partiendo del nacimiento 
llegando a la muerte
con sus propias leyes
caminos en el espacio 
caminos en el tiempo
caminos en el cielo.

Caminos-historia 
finos como cuerdas
de los que pendemos 
como marionetas sonrientes
caemos y caemos
tropezamos en el camino
y asidos a las cuerdas
de nuestras historias
nos levantamos.

Tengo un plan
un gran diseño
nada divino
Es tan solo mi camino

Tengo un plan,
amigo,
ven que te lo enseño,
meteros a vosotros,
los míos, 
dentro de mi universo.

Múltiples universos
diversos caminos
traen fianzas
lágrimas 
a la tierra con mis huesos.

No desesperar por la ceguera blanca
en mis barbas,
por el clarear del maldito espejo,
sincero como mi censura,
por las blandura 
que antes era firmeza
por mi mirada 
Que antes no era serena.
No desesperar

Tengo un plan,
un gran designio,
acoger mis historias
mis cuentos,
mi tiempo, 
mi universo, 
con sus leyes
y amarlos hasta casi conocerlos
saliendo para siempre
a los infinitos universos.










martes, 8 de diciembre de 2015

Camisa de 11 o 13 varas

Mi querido amigo, animal provocador y calculadamente histriónico, entreverado entre nuestra falsamente realista parla varada dejó  caer una expresión , que yo,acostumbrado a no pasar por alto nada de lo que dice, atrapé. Citaba un refrán que contenía la expresión «camisa de once varas» Claro, yo que en estos momentos ando atolondrado con las matemáticas y con su relación con el discurrir de los hombres... Pues que me quedé intrigado. A ver, que el once es número primo! Primo gemelo del 13! Esa es una historia muy triste que más tarde contaré, pero ¿la camisa de once varas de donde proviene?
Trasteando por donde todos lo hacen, encontré una explicación que así someramente dice que proviene de una práctica que se estilaba en la Edad Media , el padre sacaba al bebé recién nacido del interior de una camisa desmesuradamente grande, no de once varas, parece ser que esa era una medida  enorme para hacer una camisa, se entiende era una hipérbole, representando con ello el reconocimiento del bebé por parte del ilustre y supuesto padre. El gesto debía ser difícil de lograr, engorroso y posiblemente inútil, pues eso, lo que se entiende meterse en camisa de once varas.
Me quedé intrigado por la elección del 11 en esta historia, número primo, yo siempre me he considerado un número primo, aclaro, son números enteros igual que los demás, no hablamos de que nadie sea más especial que nadie, ¡eh!
Solo digo que me veo solo,divisible por mí mismo y por el uno, que puede ser una, los números son asexuados. Decía que hay personas que son enteras y primas, que en los números más cercanos al 0 son abundantes, ¡hay amigos! Pero a medida que se alejan del 0 son más difíciles de encontrar, aunque la sucesión de los números primos no tiene fin, es lamentablemente infinita. 
Bien, yo tengo la convicción de ser el número primo 13, ¿vale? Esa es una de mis historias, y mis camisas son de 13 varas, pero en este asunto acaece algo excepcional, el 13 tiene lo que se llama un número primo gemelo, que no es otra cosa que otro número primo tan solo separado por un número, o sea que aquí sí que nos metemos en camisa de once varas, mi gemela prima, es de once varas y yo me rompo la camisa.13 y 11 se complementan dulcemente, pero tristemente no están nunca juntos, es la tragedia de los números primos gemelos.
Mi vida tiene diferentes caminos que vivo simultáneamente, diferentes historias , soy otro gemelo primo, soy el 17 y quisiera que tú fueras el 19, el 18 es inocente, infantil y obtuso, sin cadera, el 19 tiene una prestancia, digna de la más elegante partícula subatómica, es mayor que el 17, pero lo sabe y le enseña matemáticas antes de dormir, el muy cuco. 
La moraleja de toda esta aritmética viene a ser que las personas que son primos viven el trayecto hasta la muerte transitando por diferentes historias , sabemos desde donde parten, conocemos el lugar al que llegan,  vivencian diferentes historias simultáneas y todas verdaderas, no excluyentes. Así, con una camisa ancha, se explica lo que somos , una maldita camisa de once varas, número primo, estamos solos y solamente divididos por una somos felices.