domingo, 18 de enero de 2015

Resilencio

Tomando una referencia de una buena presencia, he adoptado esta palabra; resilencio. En realidad hace referencia a la capacidad que algunas personas pueden adquirir para superar los fracasos y extraer de ese amargo zumo un néctar color veta de árbol y mejorarse. Bien, pues yo, lo adopto , lo capto y le doy mi particular pátina. Resilenciar una vida, resilenciar una relación, estar , como la dije , un instante en resilencio e ir caminando a casa con una sonrisa satisfecha. Satisfecha por transvasar la piel del fracaso y succionar el núcleo vivencial que te permite seguir cargando con esta trampa que es la vida.

Resilencio que no es vacío 
Es relleno del hueco
No es trato baldío 
Es... es como de mi corazón 
Los latidos...

Caen y caen almenas
Sobre el caserío 
¡A quien se le ocurre!
Menudo arquitecto
Pero no pasa nada
En mi mano hay rayas 
Y en ellas confío 

Las almenas 
Sobre un caserío
¡Menuda ocurrencia!
Un corazón verde
Sobre un derribo
¡Que demencia!

Aprendamos del fracaso
Que resilenciando andamos
Subamos los pantalones
Hasta arriba 
Y enseñando los tobillos
Caminemos.

Que no te rindas 
ante  tus necedades
Que siendo tuyas 
Han de ser lindas
Huye de las verdades.

Que nadie te conseje
Estéticamente 
todos ponen deje 
Haz bailar al caracol
No bebas todo el alcohol 
Aunque nunca sea suficiente
El resilencio
Como ya se sabe...
No es suficiente.




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