sábado, 25 de julio de 2015

Tormenta de verano, el viento, los chopos.





Entre cuatro naturalezas,
Parpadeando las nubes,
De cuatro en tres,
Arrecia la ventolera.

La imagen de una avenida,
Una angostura,
Lejos en el tiempo,
Lejos en la montaña 
La cuenca seca,
Inundada.

Atorada de derribos,
Palos,
Cantos,
Bramar de torrentes,
Torrentes marrones 
De tierras y mentes.

Embarrilado el barranco 
Inflado de aguas arrebatadas
Yo a resguardo ,
Junto a los chopos 
Enjuto yo.

Arrecia el soplido de los duendes
Haciendo silbar a las hojas
Escorando a la derecha
Los fustes, los postes.

El día soleado se ilumina
Y la oscuridad lo aclara todo
El silencio de los trinos
Abandona su fragor
Se desploma el cielo
Plomizo.

Lejos en el tiempo
Lejos en la montaña 
La premura rompió 
Reventó el barril
Una avenida azul añil 
Se abate con saña.

Se come pasados
Remilgos
Miradas torvas
Y gordos deditos.

Devasta mis miedos
Trae piedras de primavera
Que el sol alienta
Oscurece mis brasas
Y yo junto a los cuatro
Me siento plénamente dos.

Restaña el aguacero en el piso
En cadencia descendente
Y yo cada vez menos tenso
¿Dónde estará mi mariposa de alas añil y rectilíneo talle?
Pienso.

Restablecido el sol
La penumbra extinguida...
El silencio atrona
Y la clara oscuridad del ajetreo 
Ciega.

Esperaré al próximo verano
Para ver otra tormenta de verano
Quizá ya sea el próximo verano
Quizá no haya vivido este verano.



lunes, 20 de julio de 2015

La distancia de la dicha

La distancia es de una cercanía abrumadora, 
siento mi corazón escapar en pos de ti,
 y no te veo, 
pero te veo, 
pero te siento, 
debajo de mi, 
eres mi tierra, 
cálida y húmeda 
y te penetro, 
y te fecundo de mi dicha, 
que te nace por la boca 
y los ojos, 
esos, 
con que me miras.

domingo, 19 de julio de 2015

Encontrado lo no buscado

El faro del tren que no alumbra
El tren que vuelve a la estación 
De la que partió.

En sentido contrario 
Al revés 
Pero se mueve
 
Ilumina las vías con oscuridad 
Película en negativo
Pero se entiende el viaje
Igual.

¿Qué es la realidad del caracol?
¿Llevar su casa sobre la espalda?
¿Ser conocido por el rastro de baba?

La realidad eres tú 
Ese del espejo invertido 
Ese que pregunta 
Poesía ¿qué es?

La poesía es la verdad
La imagen del verbo
De cada cual
Perdido
En el azar

Ya no me alivia
Ya no me saca 
Ya no me remete
Ya no la uso

Ahora es mi realidad
Y yo me pregunto:
¿Poesía qué es?
Poesía...
Soy yo.

Paseo onírico por los tilos en el estío

Me arrojaste en tus sueños  , 
luchando contra molinos de agua pasada,
Encantado de llevar mi parapeto de caballero,
de lo que no habías vivido, 
de tus anhelos.

A espadazos te saco del sueño 
y asaeteado por tus enemigos, 
sin mi cara, 
yazco resollando, 
hálito a perfume de paseo de tilos, 
en tus brazos , 
apoyado el yelmo en tu abdomen 
y la careta ensangrentada 
por la contienda de realidades y pasados, 
ya ganados los futuros que no están.

Fenezco en ti,
mi pesebre donde renací 
y los tilos mágicos me bautizaron 
en las noches de primeros de julio, 
con su aroma delicado, 
meloso,
embriagador, 
como una nube 
de la espuma de tu mirada, 
de ojos tachonados , 
de flor sencilla, 
pero de un aroma arrobador. 

Los tilos de nuestros sueños,
de fuste recio 
y raíces prietas,
rezuman en los bancos del paseo
una savia que abruma,
a nuestros pasados hueros
y que trae pegado un caracol
con su casa a cuestas
sin miedo al desahucio 
poderoso como un loco hidalgo. 

La poesía, 
los tilos en flor, 
un sueño ajeno y propio, 
un combate titánico, 
entre molinos pasados 
e hidalgos presentes, 
el aroma embriagador de tu mirada.

Todo ello
Es la filosofía, 
es mi pensamiento,
es la realidad.