domingo, 29 de noviembre de 2015

Luz contradictoria y complementaria


La luz es onda y partícula 
oscila a toda velocidad
y pesa.

La luz de tus niñas 
atraviesa el vacío 
y nos acerca
en el tiempo 
que a nuestra distancia 
de la tierra
va más despacio.

La luz que me mira 
Es dual
Es rayo
Y pesa
¡Cómo pesa!
¡Qué densa !
¡Y cómo besa!

Los cuantos de la luz
trajeron la onda de tus caderas

¡Qué dispendio!

De tiempo 
que se perdió en el espacio 
Pues no lo deduje
y ahí estaban
tu onda 
y tu partícula.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Algo más...

.«¿Es algo más que el día lo que muere esta tarde?
El viento,
¿Qué se lleva, qué aromas arrebata?»
                  Ángel González 

Esta tarde, un hierro bruñido en una hora muy densa muere.
Esta tarde, se pone el sol en mis niñas
Y no sólo una vez,
Es la vez,
Esta tarde, cae el aguardiente 
Condensando la ira del macho
Que aprieta los puños hasta chirriar
Los dientes, los dienteputos 
Hasta rechinar.

Esta tarde en que se viene abajo el sol
Algo más mengua
No he vivido día suficiente 
No pido ya una mañana
Pido un sol cenital 
Unos años más 
Algo más se pone.

Di que sí maestro
Que la vida era esto
Que era una tarde que muere
Que no la contemples sin madera 
Tu madera de ver el mundo
Tan fieramente

Pero, el viento, doliente amigo
Trae algo más que aromas
Trae las hojas ilustradas
De nuestros cuentos 
Trae algo más 
Trae reminiscencias de pechos adolescentes y níveos 
Que mordimos estragados de hormonas

Los aromas que trae el viento
No son nada más que recuerdos
El día no acaba al mediodía 
Atardece ya
El cielo azafranado y postrimero 
Es también bello
Contemplemoslo fiero
Vivámoslo fieramente.

Eres un verdadero coloso, con un bello corazón. Disfrutemos de tu auténtica fiereza.



jueves, 12 de noviembre de 2015

Conozco de mi corazón

¿Sabes que ayer note mi corazón ?
Cuando dormía, 
cogido en tu mano lo tenias,
mientras dormía.

Supe de su existencia,
ronroneaba de tu mano,
me dejaba dormir,
ajeno,
a tu calor.

¿Quién lo diría?
Cuando conocí de él 
ya casi no dolía 
ovillado en tu mano,
caldeado,
mientras yo dormía.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Tres soles trinan en mi vida.

Del sueño
del que me desprendí
bajando por su tronco.
Nunca habré de quitarme las pajas
por más que me sacuda las ropas.

El sueño caló mis sienes 
y la húmeda neblina
encendió mi ceguera,

ya maduras y
candorosas mieses.

El sueño del cuento 
de lomo menguante
la quietud del tiempo
la duración del tiempo
el movimiento del tiempo
asoman en mi sueño con Descartes.

Abriendo los ojos 
enfervorecido por precipitado
por el tronco abajo
del tiempo.
Me tienden muchas manos
pero solo tres recojo:

Una es de dios,
que es mi mujer,
otra del espíritu santo,
que es mi madre 
y la de jesucristo 
que es mi hija.

Santísima trinidad 
una y 
trina el ruiseñor
tras mis párpados trémulos
que me transmite una ceguera
naranja de tres soles 
trinos.