martes, 8 de diciembre de 2015

Camisa de 11 o 13 varas

Mi querido amigo, animal provocador y calculadamente histriónico, entreverado entre nuestra falsamente realista parla varada dejó  caer una expresión , que yo,acostumbrado a no pasar por alto nada de lo que dice, atrapé. Citaba un refrán que contenía la expresión «camisa de once varas» Claro, yo que en estos momentos ando atolondrado con las matemáticas y con su relación con el discurrir de los hombres... Pues que me quedé intrigado. A ver, que el once es número primo! Primo gemelo del 13! Esa es una historia muy triste que más tarde contaré, pero ¿la camisa de once varas de donde proviene?
Trasteando por donde todos lo hacen, encontré una explicación que así someramente dice que proviene de una práctica que se estilaba en la Edad Media , el padre sacaba al bebé recién nacido del interior de una camisa desmesuradamente grande, no de once varas, parece ser que esa era una medida  enorme para hacer una camisa, se entiende era una hipérbole, representando con ello el reconocimiento del bebé por parte del ilustre y supuesto padre. El gesto debía ser difícil de lograr, engorroso y posiblemente inútil, pues eso, lo que se entiende meterse en camisa de once varas.
Me quedé intrigado por la elección del 11 en esta historia, número primo, yo siempre me he considerado un número primo, aclaro, son números enteros igual que los demás, no hablamos de que nadie sea más especial que nadie, ¡eh!
Solo digo que me veo solo,divisible por mí mismo y por el uno, que puede ser una, los números son asexuados. Decía que hay personas que son enteras y primas, que en los números más cercanos al 0 son abundantes, ¡hay amigos! Pero a medida que se alejan del 0 son más difíciles de encontrar, aunque la sucesión de los números primos no tiene fin, es lamentablemente infinita. 
Bien, yo tengo la convicción de ser el número primo 13, ¿vale? Esa es una de mis historias, y mis camisas son de 13 varas, pero en este asunto acaece algo excepcional, el 13 tiene lo que se llama un número primo gemelo, que no es otra cosa que otro número primo tan solo separado por un número, o sea que aquí sí que nos metemos en camisa de once varas, mi gemela prima, es de once varas y yo me rompo la camisa.13 y 11 se complementan dulcemente, pero tristemente no están nunca juntos, es la tragedia de los números primos gemelos.
Mi vida tiene diferentes caminos que vivo simultáneamente, diferentes historias , soy otro gemelo primo, soy el 17 y quisiera que tú fueras el 19, el 18 es inocente, infantil y obtuso, sin cadera, el 19 tiene una prestancia, digna de la más elegante partícula subatómica, es mayor que el 17, pero lo sabe y le enseña matemáticas antes de dormir, el muy cuco. 
La moraleja de toda esta aritmética viene a ser que las personas que son primos viven el trayecto hasta la muerte transitando por diferentes historias , sabemos desde donde parten, conocemos el lugar al que llegan,  vivencian diferentes historias simultáneas y todas verdaderas, no excluyentes. Así, con una camisa ancha, se explica lo que somos , una maldita camisa de once varas, número primo, estamos solos y solamente divididos por una somos felices.

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